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viernes, 16 de octubre de 2026

Tecnología

México proyecta construir la mayor planta desaladora de América Latina

Ante la crisis hídrica en el norte del país, el gobierno federal contempla la edificación de una macroplanta desalinizadora para abastecer a la población.

Redacción Doble Lectura
Foto: xataka.com.mx

El gobierno federal de México ha puesto sobre la mesa un ambicioso proyecto de infraestructura destinado a mitigar la escasez de agua potable en las zonas urbanas del norte del país. La propuesta consiste en la construcción de la planta desaladora más grande de Latinoamérica, una obra que busca transformar el agua de mar en un recurso apto para el consumo humano ante la creciente demanda y el agotamiento de los mantos acuíferos tradicionales.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en coordinación con las autoridades estatales de la región fronteriza, evalúa actualmente los estudios de factibilidad técnica y ambiental para determinar la ubicación exacta de esta infraestructura. El proyecto se perfila como una respuesta estratégica frente a las sequías recurrentes que han afectado la disponibilidad de agua en municipios con altos niveles de crecimiento demográfico e industrial durante los últimos años.

Desde la perspectiva de las autoridades, esta planta utilizaría tecnología de ósmosis inversa para procesar grandes volúmenes de agua marina. El plan busca garantizar un suministro constante que no dependa exclusivamente de las lluvias estacionales, un factor que ha complicado la gestión hídrica en estados donde la escasez se ha vuelto un desafío crítico para el desarrollo urbano y económico.

Sin embargo, la ejecución de esta obra aún requiere la aprobación de presupuestos significativos por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Congreso de la Unión. Los funcionarios encargados del proyecto han señalado que, de concretarse, esta infraestructura no solo beneficiaría a las ciudades receptoras, sino que serviría como un modelo de resiliencia hídrica frente a los efectos del cambio climático en territorio nacional.

La viabilidad del proyecto también depende de la gestión de permisos ambientales y la participación de los gobiernos municipales en la construcción de redes de distribución. Aunque las autoridades aún no han definido una fecha de inicio para los trabajos físicos, el anuncio marca un cambio en la política pública hacia la búsqueda de fuentes alternativas de abastecimiento para las regiones más vulnerables del país.

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